Eduardo Santa Cruz: “El periodismo se ha ido convirtiendo más en un modelo de negocio que en una causa”

El profesor de la Universidad de Chile y miembro de INCOM, Eduardo Santa Cruz, es uno de los pocos académicos en el país que hoy investiga sobre la historia de los medios y la prensa chilena. En 2010 publicó Patricios, letrados, burgueses y plebeyos. La prensa chilena en el siglo XIX y el año pasado lanzó un segundo libro en la misma línea de investigación, titulado Prensa y sociedad en chile, Siglo XX. Hoy prepara, en conjunto con la profesora de la Universidad de Chile, Claudia Lagos, una tercera entrega que aborda las transformaciones vividas por el periodismo nacional en este cambio de siglo, en donde además se incorporan las dimensiones económicas, políticas, sociales, culturales y sobre todo tecnológicas.

La hipótesis de esta nueva investigación supone que “ha habido una transformación radical en el periodismo nacional. No es simplemente sumar aparatos o tener nuevas tecnologías que te permiten hacer más rápido lo que hacías antes o hacer cosas que antes no podías hacer. Sino que una transformación en la naturaleza misma del periodismo”.

“La hipótesis es que el periodismo se ha formado tradicionalmente por una causa, sea ésta del tipo que fuera. Esta causa no solo podía ser política, sino que también podía ser en otros ámbitos. En cambio hoy el periodismo se ha reducido a ser un modelo de negocio. Es decir, un productor de verosímiles. Antes, si se quiere, de manera frustrada el periodismo buscaba o luchaba por mostrar una cierta verdad de su causa y hoy día, básicamente, sería la producción de verosímiles para el mercado. Para un mercado de información”, explica Santa Cruz.

– ¿Cómo se puede explicar esta transformación que vive el periodismo chileno?

– El periodismo está determinado por los contextos políticos y económicos y eso lo hace cambiar. Y si es cierta nuestra hipótesis, el periodismo se ha ido convirtiendo más en un modelo de negocio que en una causa, entendiéndola como una cosa que tiene más que motivaciones económicas. No es que antes no hubiera motivaciones económicas, las había y había mercado, pero estas motivaciones muchas veces estaban matizadas o subordinadas por otras motivaciones; ideológicas, de difusión doctrinaria, o difusión de una causa. Estoy pensando en la prensa deportiva, de la causa del deporte, de instalar y difundir el deporte. Antes había mayor diversidad de motivación y de convocatoria en el funcionamiento de los medios. Hoy ha habido un proceso de reducción impulsado por la lógica de mercado y que es el mismo proceso de reducción que se vive en todos los ámbitos de la sociedad. Y eso significa que esa lógica subordina a todas las demás. Ahí está el cambio. Si antes esa lógica de mercado era una más de otras lógicas, hoy día es la predominante. Al tener a las demás subordinadas, lo que produce en el periodismo, en el fútbol, en la política y en otras actividades, es un proceso de reducción. Lo reduce a un espacio o ámbitos muy estrechos. El periodismo está caminando, al igual que la sociedad chilena, en esa dirección.

Además, Santa Cruz lamenta que hoy no existan más investigaciones sobre el periodismo nacional, lo que el llama una falta de “mirada procesual” sobre los medios en el país y asegura que “para el trabajo profesional concreto conocer lo que hicieron otros te ayuda a no cometer los mismos errores”.

– ¿Por qué hoy no se investiga sobre la historia del periodismo en Chile?

– Razones puede haber varias, pero al parecer viviríamos en un contexto social, cultural y político que está marcado por un cierto presentismo. En una vida que es presente permanente y donde por lo tanto no se ve lo que sucede hoy en día como parte de un proceso que empezó hace mucho tiempo y que se proyecta para mucho tiempo más. En esa medida, el interés por la historia no es mucho. Si uno revisara las mallas curriculares de las escuelas de periodismo dificultosamente vas a encontrar un ramo de historia del periodismo, de medios o historial social de los medios. Tampoco se ve en los estudiantes una apetencia para conocer, lo cual es complejo. En Chile hay una cosa que yo llamo presentismo, la sensación de que todo nació ahora. Y eso en todos los ámbitos, no solo en la prensa. Si no conoces los procesos, de pronto vas a creer que es una gran novedad algo que ya ha sido probado y que no resultó, o que estás descubriendo América permanentemente. Eso es complejo porque es muy difícil construir así.

– ¿Cuáles son las consecuencias de esta falta de investigación?

– Esto tiene consecuencias muy importantes. Si uno examina el periodismo pasado en la historia de Chile, hace cien años atrás tenías un sistema de prensa, de diarios y revistas mucho más diverso que el que tienes hoy en día. No sólo diverso en cantidad sino en diferencias de contenido y de puntos de vista. Tu tenias diarios de distintas corrientes. Y tenías, por lo tanto, una diversidad mucho mayor. Eso es muy curioso, porque estamos hablando de una ciudad de mil quinientos habitantes y tenías más diarios y más diversos de lo que tenemos hoy en día. El periodista joven sale al medio y se encuentra con una rutina. Y eso es lógico porque todas las profesiones la tienen, es decir se ve metido a hacer lo que se hace y hacen las cosas. Y nadie le va a explicar por qué. Se hacen porque sí, porque así funciona. Pero si tu no conoces la historia no vas a ver que ha habido maneras muy distintas de hacer periodismo. Ha habido distintos tipos de diarios, formas diversas de escribir y de diagramar. Si tu no conoces la historia vas a naturalizar las prácticas. Eso es no tener una mirada histórica. Porque cuando uno tiene una mirada histórica va a ver que lo que hoy en día ocurre no siempre ha ocurrido así y si no siempre ha ocurrido así, no tiene por qué seguir ocurriendo.

– Además te enriquece ver cómo escribían antes, cómo enfrentaban y resolvían problemas muy similares, periodísticamente hablando. Y en el siglo XX se ve una diversidad muy grande en modelos de diarios, en tipo de revistas, en plumas de periodistas que fueron muy famosos y eran reconocidos por su estilo. Conocer y saber eso te abre perspectivas, te abre alternativas, te saca de una visión un poco chata de la profesión. Si no sabes nada del pasado, vas a pensar que esa es la única manera posible de hacer periodismo, o bien, te puedes encandilar con cualquier cosa como si fuera la gran novedad.

El profesor Santa Cruz pone como ejemplo al semanario The Clinic. Creado en 1998, el medio se desarrolla con una marcada tendencia al humor político y la caricatura. “Cuando uno mira al The Clinic, le puede parece algo novedoso o interesante, pero semanarios como The Clinic remiten a una historia de la prensa satírico-política que arranca con la independencia. Ahí comienza a usarse la caricatura como arma política. Y durante el siglo XIX y XX hay muchos medios, incluidas revistas famosas como la Topaze, que se dedicaban a eso. Entonces uno entiende mejor cómo en Chile siempre se ha usado el humor, la ironía y el sarcasmo para enfrentar el poder o para criticar lo político. De lo contrario aparece The Clinic como una cosa que trajeron los marcianos”.

INCOM

Sobre la Asociación Chilena de Investigadores en Comunicación (INCOM) y el II Congreso Nacional que se realizará en noviembre de este año, Santa Cruz reconoce que “ya la existencia de INCOM y la celebración de estos congresos es un logro muy grande. Los que tenemos más edad sabemos que aquí se pasó décadas en que la investigación en comunicación se hacía cada uno por su lado, cada universidad cerrada sobre sí misma o investigadores cerrados sobre sí mismos, que el nivel de encuentro, de dialogo, de discusión era muy escaso”.

Según Santa Cruz la poca relación que existía entre los académicos producía un contexto muy complejo para el desarrollo del campo disciplinario “porque es muy difícil que así surjan o se consoliden tradiciones de investigación y que se avance efectivamente”.

“En ese sentido, el congreso pasado y este lo logran con el solo hecho de escucharse, de saber que alguien en tal parte investiga esto y lo hace con tal método. Uno aprende y avanza no solo escuchando a los que están de acuerdo contigo, también y sobre todo los que no están de acuerdo con uno y que miran las cosas de otra forma. El Congreso ahí juega un rol vital, de lo contrario no tienes comunidad científica o de investigadores”, agrega.